En el fútbol de hoy en día en el que el dinero es la llave habitual para traer/mantener jugadores prima la necesidad de conseguir recursos económicos extraordinarios que ayuden a hacer un club más poderoso. Por desgracia la UD Las Palmas en los últimos años camina sola en este sentido. Es más, afirmaría que Miguel Ángel Ramírez y Nicolás Ortega son los dos únicos empresarios comprometidos realmente con rescatar a la UD de las catacumbas y llevarla a donde todos creemos que merece. Además me consta personalmente que son dos empresarios que están dentro de la entidad por auténtico amor a estos colores y no por sacar tajada del puesto que ocupan.
Produce sana envidia ver como en Tfe toda la sociedad apuesta por llevar a su equipo a lo más alto y logran compromisos de colaboración en base a ello. Tanto a nivel empresarial, institucional, político y de medios informativos, los blanquiazules encuentran un camino llano hacia la consecución de un gran equipo que los represente.
Lamentablemente en Gran Canaria nos vemos solos y exigimos que nos hagan un proyecto deportivo decente dejando prácticamente solos a dos personas que son los que tienen que apechugar con los escasos recursos que manejan para hacer de la UD Las Palmas lo que un día fue. O al menos que se le parezca.
Las malas formas de las instituciones para con la UD
Tras el derbi del pasado sábado, al aficionado grancanario le entraron dudas de todo. De la efectividad cara a portería, de la titularidad de Márquez, de la lectura del partido propuesta por Vidales… y sobre todo, los que vieron el partido a través de la pequeña pantalla, de sí a la Televisión Canaria la había absorbido el espíritu del ascenso del Tenerife, porque poco menos les faltó besar el escudo y ponerse la camiseta de Cristo Marrero.
Tras reflexionar acerca de este punto, y prestando especial atención a las ingentes quejas de los aficionados amarillos a través de medios de comunicación locales y a través del foro de udlaspalmas.net he llegado a la conclusión que la Unión Deportiva Las Palmas tiene un problema de trasfondo, no creado por ella, sino por la situación y el contexto actual. Me explico: ninguna institución política, ni económica ni audiovisual ha apoyado ni apoya a la actual Unión Deportiva Las Palmas. Políticos, partidos, cajas de ahorros y televisiones no se mojan con la entidad de Pío XII. Todo se queda en habladurías, fotos estrechando manos, o, lo que es peor, indiferencia. El dinero, amigo, ¡ese es otro tema! Ese parece ser desviado, meticulosamente, hacia otras orillas.
Y es que investigando un poco, y tras las palabras del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, diciendo que el presupuesto de este año del Club Deportivo Tenerife ascendía a 20 millones de euros, uno se plantea la pregunta, ¿y es que en la isla picuda no existe la crisis?
Miguel Concepción, presidente del club tinerfeño, ha logrado algo que Miguel Ángel Ramírez -siempre con mucha cordialidad y sin enemistarse con nadie, todo sea dicho- ni si quiera ha rozado: el apoyo de las instituciones.
En primer lugar, el del Cabildo de Tenerife, presidido por Ricardo Melchor, el cual ha mostrado en reiteradas ocasiones la predisposición de colaboración de la entidad que preside para que “el Tenerife ascienda a Primera División”. Y en segundo lugar, el más importante, el del Gobierno de Canarias. El Tenerife, alma insigne del pueblo canario -nótese la ironía-, se ha aliado con ATI-CC para dar un auténtico bombazo: el apoyo del Gobierno de Canarias y de su presidente, Paulino Rivero -por lo bajini, no lo vayan a criticar de puertas para afuera- y de sus plataformas audiovisuales: Televisión Canaria y Radio Canaria. Y, por si fuera poco, el del Grupo PRISA con el cual el Tenerife ha firmado un contrato millonario gracias a la figura de su director en Canarias, Xuáncar González.
Los movimientos están claros; la estrategia, perfecta. Políticos y medios de comunicación a mi favor, ¿alguien da más?
Lejos de fijarnos en la isla vecina, y de seguir preguntándonos si esos 20 millones caen del cielo o es que alguien ha donado el Euromillón a Concepción; lo importante es fijarnos en el apoyo que las instituciones grancanarias dan a su propio representativo.
Crecer en Gran Canaria, misión imposible
El Cabildo de la isla, presidido por José Miguel Pérez (del PSOE, tras un pacto con Nueva Canarias) aglutina la máxima de que “no hay peor para un grancanario que otro grancanario”. Desde la máxima institución insular todo son trapisondas, “llame usted mañana”, o zancadillas a diestro y siniestro para evitar el crecimiento de la Unión Deportiva Las Palmas, o al menos, para dar la espalda y ‘búscate tu la vida, que nosotros con ustedes no queremos saber nada’.
Miguel Ángel Ramírez, ya ha manifestado en varias ocasiones que las relaciones con el Cabildo, aunque son cordiales, no son todo lo buenas en acuerdos económicos como se desean. El club de Pío XII quiere tener mayor control en el Estadio de Gran Canaria, un estadio al que fue obligado ocupar -gracias Angulo, gracias Luis González-. Desde el Cabildo, el Cabildo de planificaciones y estudios de ingeniería avanzada, todo son largas. Ni si quiera UdRadio ha podido mudarse al recinto de Siete Palmas, las visitas guiadas todavía están en trámites de viabilidad, la petición de una cafetería en el Gran Canaria espera un estudio arquitectónico y el aplazamiento de las obras de la Ciudad Deportiva por encontrarse en Barranco Seco importantes restos arquitectónicos [es una imaginación, pero no la descarto como posible excusa sobre el tema], son algunos de los temas comunes entre ambas entidades -hay muchos más-. Para jactarse y no parar de reírse.
Óscar Hernández, consejero de deportes del Cabildo de Gran Canaria, es otra pieza para mimar y principal cabeza posible del poco feeling entre Unión Deportiva y Cabildo. Ejemplifica el “llame usted el lunes”, de forma clara y contundente. No le gusta la Unión Deportiva, y eso también es visible. Un personaje para echar de comer a parte.
Mientras que en Tenerife las facilidades son destacables, y, en cierto grado, justificables; en Gran Canaria se aboga por la austeridad económica general, el enredo abusivo y el nulo apoyo hacia nuestro representativo. Mejor se cambiaran el nombre. Por el de otra isla, digo.
Una caja insular que dio la espalda al equipo para su salvación
La Caja de Canarias es otra de las entidades importantes donde los grancanarios depositan su dinero -el mío lo retiré por lo que comentaré a continuación- y que no apoya, como debiera hacerlo, a un proyecto de la isla como el de la Unión Deportiva Las Palmas.
Mientras que en Tenerife -sí, es inevitable la comparación-, CajaCanarias ha refinanciado la deuda -astronómica, ni ellos mismos saben de cuánto hablan- del club tinerfeño en múltiples ocasiones y ha dado facilidades crediticias para afrontar proyectos ambiciosos; aquí, La Caja de Canarias es una auténtica jaula de grillos. ¿Qué íbamos a esperar de una entidad que dio la espalda a la salvación del club cuando se necesitaban los 24 millones de euros para cubrir el pago de la deuda emitida por la Administración Concursal? Gracias a la Virgen del Pino, apareció la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Desconocemos si por aquellas aguas veneran a alguna Pino, pero por aquí está bastante claro que no.
Además, la entidad ha comunicado que reducirá sus patrocinios “de forma drástica” la próxima temporada para afrontar la crisis. Diga usted, que su entidad está mal gestionada, porque rebajar en más del 30% el dinero por temporada que iba a percibir la Unión Deportiva es una auténtica salvajada -y putada, porqué no decirlo- para los intereses de cualquier patrocinado. Igual el año que viene, con un poco de suerte, ni se ve la palmera en las camisetas del equipillo. Merecido se lo tendrían si se toman esas medidas tan “drásticas”.
Un Gobierno partidista y obcecado contra Gran Canaria
Si el apoyo insular y el de la principal caja de ahorros de la isla son prácticamente nulos -que manda bemoles-; damos con la institución, la de más alto rango en la autonomía canaria, que no sólo da la espalda al avance de la Unión Deportiva Las Palmas, sino que además da cierto gustirrinín verla como segundona.
Tras las elecciones autonómicas, Paulino Rivero se erigió presidente del Gobierno, no sin antes pactar con el Partido Popular, presidido por José Manuel Soria, antiguo Presidente del Cabildo Gran Canaria, y actual Vicepresidente del Ejecutivo Canario. El PSOE, liderado por Fernando López Aguilar, ganó las elecciones de forma moral -sus porcentajes fueron elevados- pero no encontró partido con el que pactar. Las diferencias, en este movimiento, son sonadas.
Rivero, cabeza visible de Coalición Canaria domina y ejemplariza la tenencia posesiva de Canarias. Cree liderar el nacionalismo y el pensamiento del pueblo, cuando realmente es un perdedor compulsivo -sí, por lo que ha demostrado con su política es que es un perdedor, y también le da gustirrinín-. Un presidente que perdió las elecciones, y además, apoyado y maniatado por una agrupación supuestamente extinguida como es ATI (Agrupación de Tinerfeños Independientes), quienes todavía manejan los medios de comunicación mediáticos y políticos de la isla y del gobierno autonómico.
Pues bien, teniendo en cuenta que los votos en las autonómicas de Coalición Canaria en Gran Canaria fueron, poco menos, que inexistentes; la tirria hacia la isla redonda es más que innegable. Y se demuestra, diariamente, con el brazo corporativo de comunicación de Radio Televisión Canaria y de su director-marioneta, Guillermo García -sí, el de la Universidad de la Vida, que no le hace falta subirse en un helicóptero para ir como él-.
La retransmisión del derbi fue la gota que colmó el vaso a un apoyo, no excesivo en Tenerife; sino que no se da a Gran Canaria y a la Unión Deportiva Las Palmas. Además, unido a la poca ambición de las propias instituciones insulares, dan por consentido el fin a mis reflexiones: la Unión Deportiva Las Palmas no tiene amigos mediáticos y debe poner el grito en el cielo por la falta de imparcialidad y de trato entre los dos equipos más representativos de la comunidad. El primer paso se ha dado. A partir de ahora, denunciar la incompetencia, la falta de profesionalidad y la parcialidad debe ser una bandera para salvaguardar los principios básicos de nuestra autonomía canaria. Y los intereses de los nuestros, en todos los sentidos: ¡Ya está bien!
P.D. Sirva esta reflexión para pedir más apoyo por parte de las instituciones a la Unión Deportiva Las Palmas y dar a entender a la sociedad grancanaria que, sin la unión de todos, no saldremos adelante. Y el problema no es sólo el fútbol, que quede claro, aquí las zancadillas son para todo, mientras que, con cierta envidia, puedo comprobar que en Tenerife todo son facilidades. Necesitamos un cambio ya, por nuestro bien. Y porque sino, el año que viene ni gaitas ni ascensos.
P.D.2. ¿Dónde están los políticos grancanarios que no han apoyado a la Unión Deportiva? No hace falta llegar a los niveles de Mauricio, ¡pero coño! Que por pequeños detalles se pueden cambiar grandes cosas… no critico todo el apoyo que se está dando al Tenerife -menos por el Gobierno de Canarias, que debería salvaguardar sus posturas de todas todas-, sino de la indiferencia, apatía e indolencia que demostramos en Gran Canaria. Sin más.
Miguel Hernández






