No hay ninguna opción. El Valladolid siempre me ha dicho que si no hay dinero de por medio no me concederá la libertad para firmar por la Unión Deportiva», confiesa afectado Nauzet Alemán, un hombre dispuesto a retomar su idilio con el club de su formación como futbolista, y del que salió hace dos veranos entre deshonras desde la entidad que siempre censuraron su actitud mercantil: «La gente nos crítica porque no le renovamos, pero lo cierto es que se ha ido por dinero», se defendían siempre desde el club ante las críticas.
El futbolista de Las Mesas se encuentra este fin de semana en Gran Canaria. El jugador ofensivo ha aprovechado que estos días hay huelga en el fútbol profesional para pasar el fin de semana con la familia, hacer el petate y llevarse a los suyos a Valladolid. Otro síntoma de que no confía en su regreso a la Unión Deportiva.
Nauzet Alemán ya ha planteado sus argumentos en el José Zorrilla. En la entidad pucelana se los saben de memoria: él ha evidenciado ante Carlos Suárez, presidente vallisoletano, su descontento en la ciudad, entre otras razones –justifica– por añorar a su familia. Pero el Valladolid se aferra al contrato, al que le resta una temporada, para retenerle. La consigna mercantil es clara: «O Las Palmas paga, o tu te quedas aquí», ha recibido siempre como respuesta. Es más, el entrenador Miroslav Djukic ha mantenido conversaciones personales con él para significarle que es un futbolista indispensable para el Valladolid que tiene en la cabeza para pelear por el ascenso a Primera.
Nauzet ha dejado de pelear: «La última vez que hablé con el presidente fue hace diez días, y me dejó muy claro que no saldría», reconoce. «Yo he hablado con el Valladolid para explicarles que el único problema es familiar. He tenido problemas para adaptarme, y quiero volver a casa», insiste.
Tampoco ha habido más contactos con Las Palmas, por más que desde Gran Canaria se hable ahora con cariño sobre el posible retorno de un jugador al que hizo debutar en el fútbol profesional Juan Manuel Rodríguez en 2003: «Con la Unión Deportiva hace el mismo tiempo que no hablo. De todas formas, tampoco hace falta. Ya ellos saben perfectamente que mi deseo es volver al club», afirmó.
Nauzet ha tomado conciencia de su realidad. Consecuente con la postura del club al que se ligó por contrato hace dos temporadas, y que la querencia de Las Palmas en su incorporación se pondera solo en la gratuidad de su traspaso, sabe que no le queda otra que ponerse a las órdenes de Djukic y asumir la disciplina castellana: «Insisto. Mi deseo de marcharme del Valladolid y volver a Las Palmas solo tiene que ver con un asunto personal, como he explicado desde el principio. Estoy bien en el club, y tanto la directiva como el entrenador están teniendo un trato fantástico conmigo, al margen de que no me permitan salir si no reciben dinero a cambio», reitera el de Las Mesas.
APTO. Nauzet ha perdido algunas fases del trabajo de pretemporada de su equipo aquejado de problemas en el pubis. Sin embargo, toda vez que fue concretándose su continuidad en Valladolid, ha adoptado la determinación de trabajar con el equipo. Incluso su trascendencia se ha notado durante los amistosos veraniegos, marcando dos goles durante la preparación.
CANARIAS 7