La Fiscalía abre investigación y la Policía culpa a la UD

Compartir
Imagen de lo sucedido el día ante el Córdoba / Samuel Sánchez (udlaspalmas.net)

Traerá cola los altercados y la invasión que ha dejado sin ascenso a la Unión Deportiva Las Palmas. La Fiscalía Provincial de Las Palmas ha abierto investigación en la mañana de este lunes por la presunta comisión de un delito de perturbación del orden público y otros de lesiones, daños y hurto. Por otro lado, la Policía Nacional, a través de la Delegación de Gobierno, culpa a la Unión Deportiva Las Palmas de lo sucedido.

Imágenes de lo sucedido ayer / Samuel Sánchez (udlaspalmas.net)
Imágenes de lo sucedido ayer / Samuel Sánchez (udlaspalmas.net)

A escasos minutos de conseguir el ascenso, varios energúmenos saltaron al campo y manejaron la rienda del sueño de miles de grancanarios. El ascenso se esfumó con un gol en el último segundo del Córdoba, con el equipo falto de concentración por los acontecimientos previos. Este lunes las distintas instituciones han emitido sus informes y posturas de lo sucedido este domingo en el Estadio de Gran Canaria, responsabilizando a la Unión Deportiva Las Palmas, organizadora del evento, de la seguridad del mismo.

La Fiscalía Provincial de Las Palmas ha abierto una investigación previa a una denuncia que será presentada ante el juez, y con la intención de depurar responsabilidades de lo sucedido. Según apunta Canarias7.es, la oficina del fiscal se ha dirigido al Cuerpo Nacional de Policía, a la Unión Deportiva y a Seguridad Integral Canaria pidiendo informes de lo acontecido.

Informe de la Policía Nacional

La Delegación del Gobierno ha culpado a la Unión Deportiva Las Palmas de lo sucedido, e incluso advierte que el presidente Miguel Ángel Ramírez podría haber incurrido en responsabilidades penales. La nota informativa remitida por la Delegación del Gobierno es la siguiente:

«Durante el transcurso del partido de fútbol correspondiente a la liguilla de ascenso a la primera división de fútbol disputado entre la U.D. Las Palmas y el Córdoba C.F. se produjeron los siguientes incidentes, los cuales se harán constar en el Acta del Partido que se instruirá al efecto y será remitida tanto a la Oficina Nacional de Deportes como a la Subdelegación del Gobierno en Las Palmas.

– En la grada naciente se produjo un exceso de aforo. Desde la U.C.O. del Estadio se hace fotografías de la misma, lo cual hacía muy difícil que por parte de la U.I.P. se pudiera realizar ninguna intervención en la misma.

-En minuto 48, justo después del gol de la U.D. Las Palmas, desde la grada naciente, lugar donde se ubica la peña «Ultra Naciente» se encienden dos bengalas, las cuales se lanzan a las pistas de atletismo que rodean el terreno de juego, no se pudo identificar a los lanzadores debido a la masificación de la citada grada.

-En el minuto 83, salta un espectador desde la grada «Curva», el cual entra en el terreno de juego desde el citado fondo, atraviesa el terreno de juego y llega hasta el banquillo de la U.D. Las Palmas. Se interrumpe el desarrollo del partido hasta que se retira a este aficionado del campo. La U.I.P. le instruye un Acta de Incidencia en Espectáculo Deportivo, la cual me harán llegar el día de mañana, lunes, donde figura la filiación del mismo.

-En el minuto 90 se produce una invasión del terreno de juego, por lo que bajo desde la U.C.O. al terreno de juego para entrevistarme con el árbitro. El árbitro me dice que si la U.I.P. no desaloja el campo y pone un cordón policial alrededor del mismo, suspende el partido. Una vez que el campo es despejado, el juego se reanuda.

– Tras la reanudación el Córdoba C.F. marca un gol, y se vuelve a producir otra invasión violenta del terreno de juego, por lo que el árbitro se retira al vestuario y decide dar por finalizado el encuentro.

– En el Acta del Partido también se hará constar que en la reunión previa de seguridad se le ordenó al club que para prevenir invasiones del terreno de juego al finalizar el partido, unos diez minutos antes de la finalización del partido por la megafonía del estadio se diera un comunicado para disuadir a los espectadores de saltar al campo, este comunicado nunca se realizó.

-Igualmente se hará constar que en la citada reunión de seguridad se ordenó al club que antes de finalizar el encuentro se dispusiera de un cordón de vigilantes de seguridad en número suficiente para evitar una invasión violenta del terreno de juego, (que según la legislación del deporte es responsabilidad del club organizador), a pesar de esta orden el cordón de vigilantes de seguridad que se dispuso alrededor del campo no fue suficiente para impedir esta invasión, ya que en la grada sur y curva, donde se inició la invasión de campo, apenas había vigilantes de seguridad. El club contrató a 100 vigilantes de seguridad, y el cordón se formó con apenas 25 en todo el perímetro.

– El presidente de la U.D. Las Palmas realiza una vez finalizado en el encuentro, mientras el estadio aun no se había desalojado, las siguientes declaraciones a la prensa :

«Hay gente que no respeta las normas y por esta minoría la UD Las Palmas pierde la ilusión de algo que tenía en sus manos», dijo el presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez. «El árbitro me dijo que quedaba un minuto y lo decidió suspender, de no haber pasado esto, habríamos ganado. La policía tiene la responsabilidad a través de su coordinador de seguridad de que estas cosas sucedan. El partido se había ganado y es una pena este final del partido. Nos fastidia toda una temporada», señaló el presidente amarillo al término de partido.

A consecuencia de estas declaraciones el público empezó a insultar a la Policía. Estas agresiones verbales son corroborados por el Jefe de la U.I.P. de servicio en el estadio, y pueden ser constitutivos de una infracción a la ley del deporte por incitar a la violencia contra las fuerzas del orden intervinientes, por lo que se harán constar en el Acta del Partido que será remitida a la O.N.D.  y la Subdelegación del Gobierno.

– Una vez finalizado el partido, desde la grada naciente, lugar donde se ubica la peña Ultra Naciente, se arrojan numerosas botellas, la mayoría con tapón a los policías actuantes que se encontraban en la citada zona, en la salida de los túneles de vestuarios».

Compartir
Artículo anteriorEl sueño del ascenso, roto por unos malnacidos (1-1)
Artículo posteriorHablemos de otra cosa, por Jesús IZQUIERDO