Pletóricos de moral para el derbi canario

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CONTRACRÓNICA | Se ha convertido en rutinario acudir al Estadio de Gran Canaria y ver una exhibición de Sergio Araujo para que la Unión Deportiva Las Palmas gane el partido. Sus dos goles en el segundo tiempo sirvieron para que el conjunto de Paco Herrera pusiese primero tierra de por medio y posteriormente recortar distancias tras el gol de Óscar Plano. De este modo, el representativo canario llega al derbi como líder de Segunda División y con la moral por las nubes después de haber goleado en un partido nada sencillo.

No existen los fantasmas de la presión en esta nueva Unión Deportiva que llegaba a la cita de este sábado en lo más alto de la tabla clasificatoria. En la primera defensa del liderato que debía afrontar la escuadra amarilla esta temporada, el equipo demostró una vez más una solidez defensiva óptima junto a una capacidad resolutiva apabullante en los metros finales. Orden en la defensa y efectividad en el ataque. La máquina amarilla que ha ideado el ingeniero Paco Herrera es un ente completo y deslumbrante que aún no ha fallado en las primeras cinco fechas de campeonato oficial.

En un partido atascado durante la primera media hora de juego debido a lo bien ordenado que se encontraba el Alcorcón en la retaguardia, con dos líneas de cuatro hombres protegiendo la portería, la UD encontró espacios por el sector derecho con un Nauzet Alemán inspirado y con David Simón llegando a línea de fondo con asiduidad.  Y precisamente en una internada al espacio del extremo de Las Mesas llegó el primer gol del partido. Las Palmas se adelantaba en el luminoso y todo hacía prever un nuevo triunfo local.

Sin embargo, lo mejor aún estaba por llegar para los más de 15.000 espectadores que se congregaron en el Estadio de Gran Canaria. Sergio Araujo se sacó de la chistera una maravilla para dejar con la boca abierta a propios y ajenos ampliando así las distancias en el tanteador. Fue un golpe seco, como si un látigo azotase el esférico sin piedad alguna, sin coger carrerilla y siendo presionado por dos rivales. El argentino giró su pie de apoyo y fusiló la pelota con la escuadra de la portería con un único objetivo: realizar otra obra de arte más.

El gol que anotó Óscar Plano pocos minutos después fue una simple anécdota. Araujo respondió sólo un minuto después en la meta contraria y Momo finalizó una jugada iniciada por Valerón – excelso desde su ingreso al campo – y en la que Guzmán fue el asistente final. Nuevamente, el combinado grancanario respondió ante la adversidad que supone un gol rival con maestría y sin descomponerse. Una actitud digna del líder de la tabla.

Y con ese cartel llega la Unión Deportiva Las Palmas al que quizá sea el partido más importante a domicilio para la afición. Si ya de por sí el derbi canario es una ocasión distintiva, este que se disputa en el Heliodoro Rodríguez López llega en el momento idílico teniendo en cuenta la dinámica de Las Palmas y las dudas que existen en el entorno tinerfeño sobre su equipo. Goleada y moral por todo lo alto. Escenario ideal para afrontar una semana especial.