El Máster del Flaco

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Araujo y Aythami realizan ejercicios ante la mirada de Valerón

Juan Carlos Valerón ha vivido una temporada intensa en los banquillos, siendo la mano derecha de Márquez a principios de curso en el primer equipo para después formar parte del staff de Juan Manuel Rodríguez en el filial. Su primera experiencia como técnico ha supuesto un auténtico cursillo acelerado.  

Aprendizaje a marchas forzadas. Clases prácticas de primerísima mano. La temporada que ha tenido que vivir Juan Carlos Valerón en su primer contacto con el banquillo no ha sido nada fácil. Cuando ‘El Flaco‘ decidió sacarse el título de entrenador seguramente no pensó en las vivencias que estaban por llegarle, teniendo que cambiar el primer equipo por el filial para, además, formar parte de una remontada histórica en Segunda B.

El ex jugador de Las Palmas ha podido comprobar en estos 9 meses muchos de los aspectos que rodean al fútbol desde un punto de vista distinto. Si bien es cierto que el eterno ’21’ había acumulado en su currículum muchísimas horas de vuelo como futbolista, existen ciertas diferencias a la hora de ejercer como técnico. De hecho, aunque su figura se haya mantenido en segundo plano, no ha dejado absorber conocimientos.

Un verano a toda pastilla

Todo comenzó cuando se presentó en sociedad al lado de Manolo Márquez. Al de Arguineguín le tocó ser parte del primer equipo teniendo que lidiar con cuestiones que no son las más adecuadas: una pretemporada que se hizo deprisa ante la llegada del nuevo staff, estar a la espera de muchos refuerzos que tenían que adaptarse y trabajar bajo un foco de duda sobre el primer entrenador que estuvo presente desde el primer día.

El día a día fue frenético prácticamente desde la primera sesión sobre el césped del Municipal de Maspalomas. A la carrera, la UD quiso armar un equipo para competir con los mejores y eso se sucedía mientras la plantilla viajaba para jugar partidos y soltar piernas. A pesar de ello, la experiencia duró poco y con la dimisión del catalán dijo adiós a los banquillos de Primera División cuando apenas se había acomodado en ellos.

Aterrizaje en el universo Juan Manuel

Aún con el gusanillo vivo y ya con el título de entrenador bajo el brazo, el que fuera centrocampista aterrizó en el filial de Las Palmas para ayudar a Juan Manuel Rodríguez y seguir acumulando experiencia. En esta ocasión, le tocó llegar a un equipo que estaba un tanto hundido y que buscaba escapar de los puestos de descenso, pero que tenía las ideas claras y que tenía las piezas perfectamente amoldadas para competir.

Desde el mes de enero, el ex internacional se embarcó en una batalla en la que ha vivido desde cerca cómo se levanta a una plantilla en la que muchos habían perdido la fe y cómo se revitalizaba a una escuadra que había estado tocada de muerte. La experiencia de convivir con esta circunstancia, teniendo que sobrellevar una mochila que tiene que ir soltando peso suponen una serie de lecciones que no están pagadas ni mucho menos.

La permanencia de la UD supone sólo la punta del iceberg de todo el curro que ha realizado el cuerpo técnico y del que ha podido observar ‘El Flaco‘ a lo largo de este tiempo. De hecho, el propio Juan Manuel quiso atender a los medios rodeado de todo su staff dado que el logro conseguido no era labor de una sola persona y entre ellos se encontraba un sonriente Valerón que sentía la satisfacción del trabajo bien hecho.

¿Cuál es el siguiente paso?

Con lo vivido esta temporada, a Juan Carlos Valerón le vale para escribir un libro o, por lo menos, para ganar una experiencia importantísima para lo que puede ser su carrera. Evidentemente, parece pronto para darle las riendas de un primer equipo de Las Palmas, pero su camino hacia ese banquillo es algo que está escrito en las estrellas. Tarde o temprano, acabará ocupando un sitio al que parece destino por estirpe, aunque lo hará cuando verdaderamente se sienta preparado para asumir esa responsabilidad.

Hasta que ese momento llegue, su cometido será seguir aprendiendo y seguir sumando lecciones que pueda emplear cuando le toque su turno. Aun así, todos los conocimientos que ha conseguido acumular durante este curso le avalan un Máster que bien podrá emplear cuando lo necesite porque, al contrario que Cristina Cifuentes, ‘El Flaco‘ tiene todos los créditos para corroborar que ha cursado con éxito su curso de especialización.