Tana, ¿sí o no?, por Miguel Hernández

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Si hay un futbolista en la UD Las Palmas a día de hoy con un interrogante sobre la cabeza es Tanausú Domínguez. Tiene un pie y medio fuera del club. Por distintas razones, y puede que sea la mejor opción para todas las partes. Pero creo que esta situación tenía que haberse dado hace varios cursos. ¿Interesa ahora desprenderse del único playmaker de la plantilla?

No voy a entrar en aspectos extradeportivos. Insisto en esto. Tiene tanta culpa él en ciertos asuntos como el club, que se lo ha permitido casi todo desde que llegó al primer equipo en 2013. Salvado el momento Deluxe –el debate sería interminable y poco riguroso–, hablemos de fútbol.

Desde la salida de Jonathan Viera el pasado mercado de invierno el equipo ha quedado huérfano de fútbol. Resultó desesperante ver cómo sin el ’21’ nadie daba un paso al frente, asumía la responsabilidad de pedir el balón, de girarse rápido y ofrecer soluciones al compañero. Ayer, en el derbi de pretemporada, las sensaciones volvieron a ser las mismas. Preocupante.

Tana, pegado en la banda, fue el único que ofreció algo distinto. No digo que resultara efectivo. No digo que fuera la repera. Únicamente ver cómo baja el balón, se orienta o gira con rapidez. Son detalles técnicos que, ahora mismo, no tiene prácticamente ningún jugador de la plantilla. ¿Es grave que estas características tan básicas en el fútbol moderno brillen por su ausencia en la actual UD? Gravísimo. Por suerte, todavía queda margen de maniobra.

La falta de talento en estos momentos es notoria. Tana es el único con algo de estrella en esta plantilla. Manolo Jiménez lo indicaba ayer “la decisión de quedarse la tiene que tomar él desde su compromiso. Sabe que hay un entrenador que le quiere en el equipo y que hay compañeros a los que les gusta su criterio. Pero tiene que estar convencido”.

La pregunta es: ¿hay algo mejor en el mercado para sustituir a Tana que sea accesible para Las Palmas? Creo que no. Me faltan soluciones creativas en la gestión para convencer a Tana de quedarse, y que el club tenga garantías que, con una mejora salarial razonable, esté contento e implicado al 100% en el ascenso.

Sí, sería caer de nuevo en la misma piedra. Estamos de acuerdo en este presumible sinsentido. Pero es el único que ofrece algo de luz en esta inmensa oscuridad. Tana es nuestro Tana. Y esto ya se aceptó hace años en el pack: con todo lo bueno y todo lo malo. Espero no ser el único que sigue creyendo en él.

P.D.: Es curioso. Hace un año que no escribo ninguna opinión –seguro que no las han echado de menos, desde luego–. Repasando la última, me doy cuenta que escribo peor, pero más o menos de lo mismo. Soy así, un legionario de las causas perdidas.

opiMiguelHernandez

Twitter: @mhernandez

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