Blum, el jugador revulsivo de Jiménez

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Foto: La Liga

El extremo alemán ha dejado buenas sensaciones en los minutos que ha disputado como amarillo. Un jugador atrevido, con desborde, que no duda en encarar y centrar balones que crean mucho peligro a las defensas rivales. Sin embargo, el estilo de juego de Manolo Jiménez en el que los extremos pasan a un segundo plano ha hecho que no haya podido contar con la continuidad necesaria para que el jugador coja confianza y muestre su mejor nivel.

Danny Blum es un futbolista importante para el técnico sevillano, es el jugador revulsivo para cambiar la dinámica de los partidos. De hecho, ha disputado minutos en los últimos siete encuentros, si bien es verdad que en pocas ocasiones ha tenido los suficientes como para poder destacar. El extremo no ha vuelto a ser titular desde el partido frente al Sporting de Gijón en el que los grancanarios perdieron 1-0.

Llegó al equipo en un mar de dudas sobre el estado físico en el que se encontraba y el motivo de su fichaje, pues no había tenido muchos minutos en sus anteriores equipos. No obstante, desde su debut en la Copa del Rey en el que fue uno de los mejores de los amarillos, Blum conectó con la afición a través de sus regates y presión incansable, poniendo de manifiesto que su fichaje tenía todo el sentido del mundo. Contó con minutos ante el Nástic de Tarragona y Extremadura, consiguiendo realizar buenas actuaciones en sendos partidos. Se trata de un jugador diferente a los otros extremos del equipo, quizás se trate del más desequilibrante con el que cuenta la plantilla de la UD Las Palmas durante esta temporada, con permiso de Fidel.

El futbolista amarillo disputó el partido entero frente al Málaga, donde consiguió asistir a Rafa Mir con un pase de cabeza tras un saque de banda. El alemán realizó un muy buen partido tanto en tareas ofensivas, intentando sorprender a la defensa andaluza en muchos momentos del partido, como en tareas defensivas, en las que fue de gran ayuda para suavizar los ataques malacitanos.

En la derrota ante el Sporting de Gijón volvió a ser uno de los jugadores más destacados del equipo, pero sin llegar al nivel mostrado ante el Rayo Majadahonda y el Málaga. Fue un partido que exigió un alto nivel de intensidad, justo una de las grandes cualidades de Blum, que está acostumbrado a practicar un fútbol mucho más físico debido a sus experiencias anteriores en Alemania. Sus últimos minutos antes de ser sustituido en el 64 fueron algo flojos, pero así todo era de los pocos que consiguieron realizar un buen partido por parte de los canarios. Fue a raíz de este cuando su rol comenzó a ser el de «jugador revulsivo», saliendo desde el banquillo en los tres partidos posteriores.

En el empate frente al Alcorcón entró en el terreno de juego a menos de veinte minutos para el final del encuentro y, aunque aportó electricidad al conjunto insular, no fue suficiente para poder romper el empate a cero. En los Juegos del Mediterráneo, Jiménez reaccionó rápido para intentar darle la vuelta a un partido que se había puesto muy cuesta arriba, pero el alemán no respondió como venía haciendo en anteriores partidos, cuajando su peor actuación como jugador de Las Palmas. En la victoria del pasado sábado ante el Numancia, contó con ocho minutos en los que con el partido ya decantado para los locales, no tuvo demasiada participación.

Sin duda es un jugador muy interesante que por ahora parece ser el elegido para revolucionar los partidos atascados. Uno de los elegidos para generar peligro desde la banda, pero sin llegar a ganarse un puesto fijo en la titularidad. Con el sistema utilizado frente al Numancia no tendría sitio en el equipo, por lo menos en el once titular, solo con el 4-4-2 que ha utilizado Jiménez en la mayoría de los partidos tendría opciones de luchar por un puesto desde el inicio. Por ahora deberá conformarse con aportar todo lo que pueda desde su rol de «revulsivo».

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