Entre el aburrimiento y la vergüenza (0-0)

Compartir
Foto: La Liga

La UD vive instalada en una crisis de identidad. Eso es indudable. Y, si a eso le añades la falta de victorias, los problemas crecen. Hoy, los amarillos no demostraron estar a la altura de pugnar por el ascenso directo. José Juan, portero rival, se duchará después del partido por cumplir el trámite higiénico, pero no por ser exigido. Un empate más que sirve de bien poco. Un gol anulado a Rubén en el tramo final del encuentro vuelve a desatar la polémica arbitral en el entorno de la UD Las Palmas.

Apostó Jiménez por Tana para cubrir la suplencia de Rubén Castro, que arrancó el encuentro desde el banquillo por primera vez en el presente curso tras sus problemas oculares. Fin al tridente: el ’24’ sería el encargado de hacer de nexo entre la medular y la punta del ataque con un Maikel Mesa que fue el encargado de sustituir a la brújula Timor. Fabio fue el descarte que se quedó en la grada.

El Elche sabe a lo que juega y no se corta. Si tenía que lanzar un balonazo de 60 metros para que Sory Kaba se pelease con los centrales, no tenía ningún problema en ello. Así le ha ganado en su campo tanto al Granada y al Málaga.

Los laterales eran una isla por su banda en ataque. Nadie apoyaba las internadas de Lemos por la banda derecha, que se veía obligado a jugar en horizontal o para atrás cuando recibía en posiciones adelantadas. Sergio Araujo, como casi siempre, partía desde la izquierda con libertad, pero la timidez de De la Bella en el aspecto ofensivo – no parece el mismo de las primeras jornadas el catalán – dejaba un agujero en el ataque de la UD por esa banda.

Entre bostezo y bostezo, el Elche dio el gran susto de la primera mitad a la media hora de partido. Iván Sánchez entró incomprensiblemente solo por el pico izquierdo del área. Ni Lemos ni Galarreta se enteraron de la película. Su zurdazo lo despejó a córner Raúl, en el que fue el primer acercamiento de un Elche que atosigó la portería amarilla durante 10 minutos.

Solo Araujo pareció despertar de la siesta. El chino estuvo avispado para robar el balón en tres cuartos de campo y encarar a una defensa que temblaba cuando el argentino tocaba el esférico. Dejó solo a Rafa Mir que intentó resolver con clase… Pero en esta ocasión le faltó calidad en el golpeo. Le pegó casi con el tobillo y el disparo lamió la madera de la portería de José Juan, que se fue al descanso con los guantes impolutos.

Unos cambios que no convencen a nadie

El banquillo de la UD apostó entonces por el jugador con más gol que tenía entre los suplentes. Pero el cambio fue el más cobarde posible. Rubén Castro entró al terreno de juego para jugar media hora, reemplazando a Rafa Mir. No cambiaba la idea, solo los nombres. Y, con las dificultades para salir combinando, el juego aéreo y la capacidad de convertir del murciano se iba a echar de menos.

El Elche no llegó demasiado en la segunda mitad, pero cada vez que lo hacía desnudaba las vergüenzas de la UD. Hasta en dos ocasiones se plantaron prácticamente solos los delanteros franjiverdes: una tras una incomprensible defensa a balón parado y otra después de una diagonal de Sánchez al que nadie impidió plantarse en el borde del área. Como siempre, las manos milagrosas de Raúl evitaron problemas mayores.

Solo cuando Tana y Araujo entraban en juego se respiraba cierta sensación de inquietud en la defensa local. Eran hoy los dos futbolistas diferenciales ante el más que discreto encuentro de Galarreta y Maikel Mesa. Como era más que previsible, Rubén Castro no olió el balón. Más grave fue la segunda permuta de la UD, cuando Tana – el único que quería el balón – fue sustituido por Blum. Se quedaba sin fútbol y sin ideas el equipo amarillo.

La única jugada que pudo interpretar el alemán al contraataque sirvió para ver una nueva jugada polémica en los finales de partido de la UD Las Palmas. Fidel sirvió una falta al borde del área que prolongó Juan Cala y que Rubén Castro remató al fondo de la portería. El juez de línea levantó el banderín por fuera de juego de Cala, que podría estar ligerísimamente adelantado. No se lo podía creer la UD, al que se le escapan otros puntos por decisiones arbitrales discutibles en los últimos minutos.

Lo que no se discute es que esta UD ya no engaña a nadie. Un equipo que sueña con ascender y que sigue mostrando un fútbol ramplón y poco acorde a su presupuesto y categoría. Hoy, en casa del segundo club más humilde en cuanto a la economía de la Segunda División, nadie sabía quién peleaba por ascender y quién por salvarse. Y eso debe preocupar.

Elche CF vs Unión Deportiva Las Palmas 

Elche CF: José Juan; Tekio, Gonzalo V., Neyder, Juan Cruz; Manuel S, Josan (Alexander González, 54′), Villar, Javi Flores (Nino, 75′), Iván y Sory Kaba (Benja, 80′).

UD Las Palmas: Raúl; Lemos, Deivid, Cala, De la Bella; Javi Castellano, Maikel Mesa (Fidel, 83′), Galarreta; Araujo, Mir (Rubén Castro, 61′) y Tana (Blum, 80′).

Goles: –

Árbitro: Díaz de Mera del comité manchego. Amonestó a Verdú (16′) , Manolín Sánchez (29′), Neyder Lozano (35′), Deivid (38′), Javi Flores (71′), Tekio (87′).

Incidencias: Partido correspondiente a la 13ª jornada de LaLiga 1|2|3 que enfrentó a Elche CF y UD Las Palmas en el Estadio Martínez Valero ante 9.740 espectadores.

Compartir
Artículo anteriorEl filial busca ganar un mes después
Artículo posteriorLos amarillos ante el Elche, uno por uno