Rubén es la bandera, por Paco Cabrera

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rubén es el escudo. No se puede pisotear la dignidad de un equipo galáctico llamado a estar arriba tasado en veinte millones de euros. Al decir Barcelona, la gente piensa en Messi; al decir Real Madrid, se piensa en Bale, Benzema o Isco y yo atribuyo la grandeza del proyecto, el estandarte o la etiqueta de este traje de Armani que es la UD, a Rubén Castro Martín.

Es un jugador insustituible. Cuestionar su peso específico en el campo es un pecado mortal. Ahí están sus estadísticas, sus ocho goles se traducen en el 51% de los puntos. Está a la categoría de Valerón en cuanto al impacto mediático que tiene en la institución en Segunda.

Cuando llegó Paco Herrera quería un equipo que se identificase desde la grada, un equipo que solo con verlo colocado en el césped describiese su proceder en el campo. Sin embargo, han pasado tres semanas y ha retirado a Rubén dos veces, a la misma vez que repite una y otra vez que va a tomar decisiones. Para mí una de las primeras decisiones que debe tomar es considerar a Rubén como parte del escudo. Al igual que dijo Tana y diez más, yo creo que más bien son Rubén y diez más. Es cierto que tiene 37 años, sé que Paco Herrera viene con la consciencia de dosificarlo, pero por encima de ralentizar el peso de un jugador en un proyecto están sus números, los resultados y su historia.

Herrera debe respetar sus más de 200 goles en el fútbol profesional, debe respetar sus más de 300 partidos, y si un equipo quiere salir del pozo o de las mazmorras será a partir de la capacidad realizadora. Un equipo que está muerto como la UD en este tramo clave de la competición, como es el final de la primera vuelta y a la puertas del derbi, pasa por convertir goles e incluso atribuirle a Rubén Castro el brazalete. Para mí el brazalete tiene que ir en su piel, por encima de Cala y atribuir roles. En épocas de crisis es momento de liderazgos y es el momento de que Rubén dé un paso al frente y se convierta en ese capitán salvador.

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