Una obra de arte y un punto sufrido (1-1)

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Una genialidad que vale el primer punto de la temporada. Rubén Castro dibujó una obra de arte desde su casa para poner por delante a la UD en el comienzo de la segunda mitad. Desde ahí, un partido totalmente diferente con dominio malagueño que terminó por igualar desde los 11 metros tras un penalti concedido por Aythami. 

El planteamiento inicial de Mel era claro: repetir la misma idea que ante el Huesca el pasado domingo, con la salvedad de un Kirian mucho más participativo que Fabio y un Lemos que jugaba en su banda natural, al contrario de lo que sucediera con Benito. Pero la misma idea trae las mismas consecuencias: Rubén no fue ni un incordio para la defensa malaguista en la primera parte. Eso sí, lo estaba dejando todo para la segunda.

De la Bella sufría las embestidas blanquiazules por su banda y Mantovani se las tuvo tiesas con Adrián González, que hoy hacía las labores de ‘nueve’ ante las ausencias del conjunto local. Los forcejeos entre ambos provocaron el suspense cada vez que el árbitro se llevaba la mano al oído. El VAR, clemente, no dio órdenes de penalti.

Josep se complicó la existencia más de la cuenta en una salida de balón desde su propia área y el susto fue mayúsculo con un mano a mano con Adrián que lamió la madera. Respondió Pedri, que patenta ese movimiento tan estético como un reverso con el balón cosido a su pie y que culminó con un disparo que supuso el único susto para Munir en toda la primera parte.

Rubén sale de su letargo a lo grande

No le importó haber estado como un islote durante 45 minutos. El ‘moña’, más listo que ninguno, aprovechó una salida de balón defectuosa del Málaga, pilló al portero adelantado y, al primer toque con una vaselina desde 35 metros, enchufó un golazo más propio de otro partido y de otra categoría. Oposita al tanto de la jornada y permitió que el ‘7’ se conectara definitivamente al partido: a partir del 0-1, se vio otra versión de Rubén.

Pero, cinco minutos después del gol, le entró el miedo a la UD. El Málaga dio un paso hacia adelante y los amarillos uno hacia atrás. Pese a que se aguantaron las embestidas costasoleñas con un Mantovani que se crecía por minutos, los nervios de Josep y una genialidad de Adrián, que dejó solo a Juanpi, terminó por provocar un penalti por leve agarrón de Aythami. Empate del capitán y un nuevo partido de 10 minutos por delante.

Los cambios de Mel sonaron a defender el punto, aunque no había para más en el banquillo. Y la misión fue compleja. Rubén, que no estaba para 90 minutos, hizo un esfuerzo titánico para permanecer en el césped y correr para darle oxígeno a los suyos. Se hizo largo el descuento de 4 minutos pero la UD se vuelve a Gran Canaria estrenando su casillero de puntos con uno que, pese a que estuvieron a punto de ser 3, tiene sabor dulce para arrancar la temporada fuera de casa.

Málaga CF: Munir; Cifu, Diego Glez, Mikel, Juankar; Boulharoud (Hugo Vallejo 57′), Keidi Bare, Renato, Pacheco, Adrián y Juanpi.

UD Las Palmas:  Josep Martínez; Curbelo, Mantovani, Aythami, De la Bella; Galarreta, Timor, Kirian (Javi Castellano, 85′), Álvaro Lemos (Dani Castellano, 80′), Pedri (Srnic, 70′) y Rubén Castro.

Goles: 0-1 (Rubén Castro, 49′), 1-1 (Adrián González, 79′).

Árbitro: Gorka Sagués Oscoz (Comité vasco). Amonestó a Pedri (45′), Diego González (46′), Kirian (47′), Eric Curbelo (50′), Timor (65′).

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de La Liga Smartbank que enfrentó al Málaga CF y a la UD Las Palmas.

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