Javi Castellano explica sus sensaciones tras su mala caída

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Foto: Carlos Díaz Recio / Canarias En Hora

El centrocampista grancanario protagonizó el gran susto del partido ante el Málaga, tras una aparatosa caída en la que acabó sangrando por la boca y siendo sustituido. Ya está en casa y espera acortar plazos de recuperación.

Encogió el corazón de todos los aficionados e incluso Manolo Jiménez pensó que se había partido el brazo. Javi Castellano dio el gran susto durante el choque ante el Málaga y, tras pasar esa noche en observación en el hospital, ya está en casa y listo para atender la llamada de Radio Marca Gran Canaria.

Allí explicó cómo vivió la caída, admitiendo que desde que estaba en el aire ya era consciente de que tendría una mala caída. «Cuando me levanté me empecé a asfixiar y a toser con sangre», explica antes de añadir que le empezó a doler la espalda y que, instantes antes del gol, avisó a su hermano para que se lo hiciera saber al entrenador.

Pese a la aparatosa caída y escupir sangre, Javi Castellano expresó que se sentía bien, aunque los servicios médicos decidieron que fuera evaluado en el hospital. Sobre la caída, desveló también que había recibido la llamada de Adrián González, protagonista involuntario de la acción al ser el jugador con quien se produjo el choque en el aire, algo que agradeció.

Sobre su tiempo de baja, reiteró su deseo de volver cuanto antes, haciéndose ya a la idea que será baja segura en El Molinón: «Debo tener reposo relativo y actividad moderada. Esta semana me olvido de jugar. El cirujano me calmó. En alguien más mayor, ese golpe le podía haber roto una costilla». No obstante, es optimista para su regreso: «La semana que viene ya puedo estar disponible. Como mucho son dos semanas. Mañana tengo pruebas, si todo va bien y cierra, puedo estar la semana que viene».