La UD gana en solidez pero se olvida de marcar

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Las Palmas tenía claro cuál era su principal objetivo en el día de hoy. Había que parar de alguna manera la sangría de goles que venía recibiendo el equipo jornada tras jornada fuera de casa, y es por ello que Herrera optó por una alineación que aportará seguridad defensiva. Su primer objetivo, mantener la portería a cero, lo logró, pero el segundo y más importante que era conseguir los tres puntos volvió a escaparse.

El técnico catalán alineó de inicio a Curbelo, Mantovani y Peñalba en una clara declaración de intenciones. Los amarillos querían comenzar a construir la victoria desde la parcela defensiva, cortando la hemorragia de goles en contra que han supuesto las últimas derrotas a domicilio. Se logró conseguir la solidez defensiva que se buscaba, se tuvieron ocasiones para poder adelantarse en el marcador, pero en esta ocasión fue en la zona de arriba donde no se tuvo el día.

La presencia de Peñalba en el centro del campo hizo que el conjunto insular tuviese el equilibrio que tanto se ha echado en falta, y que permitió a Galarreta estar más liberado. Otra buena noticia que se puede sacar del partido es el buen debut de Eric Curbelo. El central grancanario tuvo que actuar en la posición de lateral donde desempeñó una gran labor robando varios balones y sin fallos a la hora de sacar el balón. Sin embargo, las mejorías de los amarillos en la parcela defensiva no se han traducido en los tres puntos, con lo que se sigue alargando la mala racha de los grancanarios, que encadenan ya 10 partidos consecutivos sin saber lo que es ganar.

Cada vez quedan menos argumentos para poder creer en un equipo que no es capaz de ganar en tres partidos consecutivos a equipos que están encuadrados entre los seis últimos de la clasificación. Las Palmas corta la sangría de goles en contra pero sigue sin encontrar la fórmula para ser un equipo equilibrado. Cuando se está bien en ataque, se falla en defensa y cuando se consigue estar acertados en la zona defensiva, es en la parcela de arriba donde no se consigue atinar a marcar.