¿Fidel sí o Fidel no?

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Una de las cuestiones que están sobre la mesa de Paco Herrera respecto al once que va a presentar en el Nou Estadi es la incorporación del extremo, algo que se comprende por sus constantes salidas y entradas de la alineación aunque tras explotar ante Osasuna todo debería cambiar. 

Comandante Fidel a disposición de la UD. El onubense reclamó ya su sitio en el once y es ahora Paco Herrera el que tiene que decidir. Su enorme actuación ante Osasuna, en la que incluso fue autor de dos golazos, dejó patente que su papel en este equipo debe ser un poco más protagonista, algo que debería reafirmarse con una titularidad este domingo ante el Nàstic. Sin embargo, la irregularidad de sus presencias en el once y su menor bagaje defensivo pueden llevarle de nuevo al banco.

Lo cierto es que el onubense es un jugador que, ofensivamente hablando, es de lo mejor que tiene ahora mismo Las Palmas en su plantilla. Con un guante en su pierna izquierda, es capaz de ofrecer tanto desborde como pases deliciosos, algo que ya se vio en el derbi ante el Tenerife, donde ofreció una gran jugada para brindarle a Araujo el primer y único gol amarillo en aquella tarde de mediados de diciembre.

Su aportación cada vez que le toca saltar al campo, sobre todo si inicia el encuentro, ha sido muy buena, dejando buen sabor de boca y demostrando que merece algo más de continuidad. A pesar de eso, esas sensaciones que se palpan a simple vista no terminan de ser bien acogidas por los técnicos, aunque parece que Paco Herrera le va a dar el peso que lleva tiempo reclamando en el césped. Al menos, se ha ganado la posibilidad de tener un poco más de continuidad dentro del esquema del catalán.

Sólo el hecho de querer resguardar un poco más al equipo con Lemos como hipotético extremo diestro, como ya ocurrió en Majadahonda, debería apartar de la titularidad a un Fidel que está que lo borda. Para poder salir de esos puestos tibios de la tabla y empezar a asomar la cabeza por los puestos de Playoff hay que ganar fuera de casa como sea, pero eso es más difícil que suceda sin jugadores de ataque que puedan inventar y correr como es el caso del ’16’ amarillo.

La papa caliente la tiene Herrera y el Comandante Fidel ya habló en el campo. Ahora le toca decidir al míster.