El descenso amenaza a la UD

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Los amarillos están cuajando una lamentable temporada, en la que se esperaba luchar por el ascenso directo, mientras que la realidad es que a falta de seis partidos para el final de la competición, el descenso amenaza a los de Pepe Mel, a tan solo seis puntos.

La temporada de los horrores. Las Palmas arrancó el curso con el firme propósito de volver a la Primera División, pero tras encadenar dinámicas negativas, numerosos empates y tener en el banquillo a tres técnicos, el conjunto insular encara los últimos siete partidos de LaLiga 1|2|3 con el descenso como la principal amenaza.

La temporada de la UD se puede calificar como un auténtico fracaso. El objetivo marcado no se conseguirá este curso, y el rendimiento de muchos futbolistas ha estado por debajo de lo que se espera de una plantilla confeccionada para dar el salto de categoría. Sin embargo, la realidad es que la temporada no ha finalizado, y si no llega una reacción esta semana ante el CD Lugo, los amarillos se meterán de lleno en la pelea por no descender a 2ªB, una circunstancia que podría acabar en tragedia dada la trayectoria que llevan los canarios. Es por ello que no hay más tiempo, a la UD solo le vale ganar el próximo domingo para poder respirar y distanciarse de la zona roja de la tabla.

Los amarillos se enfrentan al equipo que marca los puestos de descenso, por lo que de ganar en el Estadio de Gran Canaria el próximo domingo, ampliaría su distancia con respecto al CD Lugo hasta los nueve puntos. Por su contra, si los amarillos vuelven a caer como local, se quedarán a solo tres puntos del infierno de la 2ªB.

Por si fuera poco, ya no es solo el miedo de tener opciones de descender a la categoría de bronce, sino que provocaría una de las peores temporadas en la historia del club, produciéndose una reacción en cadena que haría que Las Palmas Atlético acabara en Tercera División y Las Palmas C en Preferente, toda una auténtica tragedia. Desde el club no se quiere ni pensar tan siquiera en este panorama. La receta para que no se haga realidad es fácil de entender, pero no sencilla de ejecutar: ganar al CD Lugo.

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