Si alguien lo merecía, era David García

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CONTRACRÓNICA | La UD Las Palmas consigue la permanencia matemática con su propio modus operandi: sufriendo hasta el último segundo. En otro choque espeso, sobresalió la figura de David García para dar tres puntos y tranquilidad.

Que el curso de la Unión Deportiva Las Palmas ha sido un desastre es algo evidente. Más allá de los errores flagrantes de la directiva, Dirección Deportiva, cuerpos técnicos varios y jugadores; queda enaltecer algunas figuras que por diversos aspectos merecen ser citadas.

Este domingo ante el Rayo Majadahonda la UD sufrió, en un guión parecido al de los últimos partidos en casa. Los de Mel se movieron en la intrascendencia, espoleados por alguna jugada aislada, al ralentí y a merced del rival en ocasiones. Los 7.000 espectadores del Estadio de Gran Canaria –cada vez menos– ya saben qué guión esperan cada domingo.

Si hay una figura que sobresalió ése fue David García. El capitán amarillo, que termina contrato este 30 de junio, volvió a demostrar que es uno de los pulmones y corazones de este equipo. A pesar de los eventuales despistes durante la temporada –al igual que todos sus compañeros–, García ha rendido a un nivel regular.

El gol en el último suspiro que da la permanencia al conjunto grancanario le señala de manera positiva, tal vez poética, en una UD que no tiene claro su rumbo el próximo curso, pero al que David García ha puesto la firma. El jugador sureño quiere continuar, aunque el mandato de Rocco sea el de rejuvenecer el plantel.

Ese gol, el gol e la permanencia matemática, y el agradecimiento del aficionado grancanario es lo mejor que se puede llevar David García más allá de la incertidumbre sobre su futuro. Si alguien se lo merecía, ése era él.