La UD, la liebre y la tortuga

El conjunto grancanario puede presumir de ser perseverante para conseguir las dos últimas incorporaciones de relumbrón como son Jonathan Viera y Rober González.

La fábula de La liebre y la tortuga es un cuento tradicional y educativo que habla sobre valores como la constancia, la atención, el esfuerzo, la perseverancia y la calma. Todos conocemos esta fábula y la Unión Deportiva Las Palmas parece haber hecho de tortuga y poco a poco se ha hecho con dos refuerzos de relumbrón esperados por toda la afición amarilla.

La vuelta de Jonathan Viera era segura para el 2022, pero desde el verano se empezó a barajar la opción de que el conjunto grancanario repatriara al ahora capitán amarillo antes de tiempo. Nadie lo esperaba, parecía imposible, pero en un ejercicio de constancia, llamadas diarias e interés por las dos partes, el destino de Jonathan Viera y la Unión Deportiva Las Palmas se unieron antes de tiempo.

Caso similar ha ocurrido con Rober González. El jugador emeritense abandonó la casa amarilla la pasada temporada tras concluir su cesión, pero nunca ha dejado de sonar en el entorno de la entidad amarilla, que cuando más difícil parecía su vuelta, ya que sonaba para equipos de Primera División como el Granada y el Cádiz, una vez más el interés diario, la fuerza de convicción, el papel de Pepe Mel con el Betis y el deseo de Rober González, hicieron posible el retorno del ’25’ de la Unión Deportiva.

Artículo anteriorAlberto Moleiro se concentra con la Sub 19
Artículo posteriorAle Díez y la Unión Deportiva ya piensan en el Fuenlabrada