Próxima estación: Ascenso por Javier Fernández de Angulo.

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Javier Fernández de Angulo

Se acabó la tregua y la paciencia. Tras el descenso de la primavera del 2018, lo que parecía una etapa breve, se ha hecho eterna, volvimos a la mediocridad y a los objetivos medianos, a rezar por el empate, por sumar 50 puntos.

La calculadora es para  la permanencia, miramos más abajo que arriba. Errores en el banquillo y llegó Pepe Mel bajo el titular. Él conoce el camino. Me temo que lo que ha aprendido estos años es cual no es la ruta: ser el equipo más goleado, ocupamos plaza de ascenso en tarjetas rojas, regalamos goles como cajas de bombones, juego irregular,  ganamos al líder nos golea el colista, y aunque Mel dije que jugamos fuera como en casa,

Ahí habla el novelista no el entrenador, ganamos fuera de Canarias dos veces al año. Dos victorias cada 42.000 kilómetros. Tenemos que dar la vuelta al mundo para ganar a domicilio. Nos falta altura en los córner, líder en el campo, orden en defensa y aún así lo hacemos bonito. Pero hay que dar un paso al frente, en ambición, hay que buscar el ascenso directo por la mejor afición del planeta, la de Las Palmas, por los que viven en Finlandia, nos siguen en Japón o los que aplaudimos desde  México. Por los de la Bañeza y los Arucas.

No sabemos quién será el entrenador, pero está claro que quién sea debe llevar espíritu ganador, la ambición de ir más allá de los play off, hay cantera con experiencia y tiempo para planificar. Post tenebras spero lucem, tras las tinieblas llega la luz, decía Don Quijote, y tras las oscuridad de estos años, ya le toca a la UD Las Palmas, el juego brillante con público, eficaz en el gol, que el 9 solo meta un gol y de penalti es preocupante, noventa minutos sin tirar a puerta, también lo es, así no hay quien gane… una nueva corriente de ambición, de pundonor de compromiso nos debe llevar arriba, y no estar rezando a cinco partidos del final por llegar a puntos de permanencia. Qué triste.

No contemos los días, hagamos que los días cuenten decía Mohamed Ali, y repetía,
«Soy el más grande. Me lo dije incluso a mí mismo cuando no sabía que lo era».
Ese es el equipo que debe saltar el campo la temporada que viene.

Javier Fernández de Angulo.