El análisis del Alcorcón, por José Juan Almeida

SHARE

Esta semana nos visita la Agrupación Deportiva Alcorcón, un equipo que la temporada pasada llegó a jugar la eliminatoria final por el ascenso a Primera División, un hito impresionante si tenemos en cuenta que era su segunda temporada en el fútbol profesional, quedándose finalmente a un paso de la Liga de las Estrellas.

Un ejemplo para el resto de conjuntos en estos dos últimos años. Con hasta doce fichajes y con la marcha de muchos e importantes efectivos, la del técnico Anquela entre ellos, con respecto al curso pasado, pero con el mismo espíritu competitivo. Mención aparte para su secretario técnico Nico, quizá desde la sombra, el hombre clave en el espectacular crecimiento de este equipo, responsable directo en materia de fichajes, rastrea el mercado como pocos, de ahí su gran conocimiento.

Con José Bordalás como técnico es un conjunto que fuera de casa se muestra como un rival más débil que cuando juega en su campo, por lo menos en este inicio de Liga. Desde el 1-4-2-3-1, juegan con balones directos sobre el punta, con los tres que juegan por detrás trabajando la segunda jugada o con balones a la espalda de la defensa contraria, buscando la velocidad de sus hombres de banda, para centrar y finalizar las jugadas. Para ello adelantan la línea de defensa para jugar muy juntos y con poca distancia entre líneas. Son muy agresivos en las disputas, muy solidarios e intensos en el trabajo colectivo. Se trata de un conjunto muy veterano, con mucho oficio. Intentan imponer el ritmo de juego que más les interesa y sufren cuando no lo hacen.

Este sábado en el Estadio de Gran Canaria, con probabilidad, José Bordalás alineará a Manu Fernández en la portería, caracterizándose por buscar en largo el inicio de la jugada y muy atento a la espalda de su defensa.

En la línea defensiva, por la derecha juega Nagore y por la izquierda Ángel Sánchez, fijos la temporada pasada. Son jugadores expertos, buenos defensivamente y muy profundos en ataque cuando tienen el balón dominado por delante, intentando crear superioridad en banda y poniendo buenos centros.

Por el centro de la zaga suelen jugar Babin, jugador que domina el juego aéreo, rápido y que maneja la anticipación, siendo el central diestro. Acompañándole el recién llegado Laguardia o el pivote Rubén Sanz en la izquierda. El ex amarillo podría entrar por Calahorro, titular la semana pasada que se retiró lesionado. Son centrales contundentes y que no se complican la vida, se incorporan y son importantes en las jugadas de estrategia.

En el doble pivote suelen actuar Sergio Mora y Rubén Sanz, juegan juntos desde el año del ascenso a Segunda División A. El primero es el cerebro del equipo: sobre él pivota el juego, lo buscan para darle continuidad a la jugada, se encarga del inicio de las acciones a balón parado. Dispone de muy buen golpeo con la pierna derecha en libres directos. El segundo, el capitán, zurdo con buen golpeo en largo, lleva una vida en el club, es el alma del grupo: competitivo y capaz de sacrificarse por el bien del conjunto. La otra alternativa es Abraham, organizador de corte ofensivo.

En la línea de ¾ de campo suelen jugar con Fernando Sales en la derecha. Hay que tener especial cuidado con las diagonales a zona de remate, ya que sorprende llegando, de ahí sus números en goles cada año. Kike López en la izquierda, rápido, vertical y más de banda, cometiendo buenos desmarques en profundidad. Y por el centro pueden jugar Miguélez, jugador de mucha calidad, dando apoyos constantemente y llegando para finalizar; o Fernando Morán, veterano de exquisita calidad, siempre deja algún detalle y con gol.

Y en la punta se ha hecho con la titularidad Oriol Riera, hombre corpulento, referencia en el juego directo, buen rematador y que le ha ganado la partida en este inicio de Liga al ‘hombre gol’ hasta la temporada pasada Quini.

por José Juan Almeida

entrenador nacional de fútbol

  • peppepe

    Ya decía yo, que como era posible que este equipo se este adaptando perfectamente y ya durante varios años a la segunda división.Buen análisis, señor Almeida. ¡¡arriba d’ ellos!!