Araujo saca a relucir toda su artillería

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Sergio Araujo en su primer partido oficial con la Unión Deportiva / Toño Suárez (udlaspalmas.net)

CONTRACRÓNICA | El delantero argentino ha enamorado en cada ocasión en que se ha vestido con la camiseta amarilla durante la pretemporada y en el primer partido oficial del curso no iba a ser menos. Araujo ha aterrizado de pie en Gran Canaria y su gran actuación en la primera cita importante ya le señala como uno de los actores protagonistas de la temporada.

Sergio Araujo en su primer partido oficial con la Unión Deportiva / Toño Suárez (udlaspalmas.net)
Sergio Araujo en su primer partido oficial con la Unión Deportiva / Toño Suárez (udlaspalmas.net)

Le llega el balón y no se lo piensa. Tiene la portería entre ceja y ceja. Recibe, se posiciona y suelta el latigazo con la red como objetivo final de la pelota. Lo demostró todas y cada una de las veces en las que el cuero llegó a sus pies en las cercanías del área rival. Su primera intervención de mérito tuvo lugar a los pocos minutos de que iniciara el partido cuando un disparo suyo desde la frontal obligó a René a hacer la primera de las muchas estiradas que le tocó hacer durante el choque.

El chino, como le apodaban en su país natal, fue capaz de encontrar huecos entre las dos líneas que planteó Santi Castillejo sobre el campo y estuvo implicado en todas las combinaciones ofensivas del conjunto grancanario. Minutos después de su primer lanzamiento volvió a intentarlo con la izquierda aunque su lanzamiento se estrelló contra un defensor del Llagostera.

No obstante, no sólo por su tremenda pegada con ambas piernas se caracteriza el joven y flamante fichaje amarillo. Ducho en la presión en campo contrario, Araujo es incansable en el acoso a la salida de balón del contendiente. Si a eso sumamos el hecho de que pelea cada balón aéreo como si midiese veinte centrímetros más de la altura que realmente tiene, nos encontramos con que la afición ya tiene a su primer ojito derecho.

La guinda a su gran actuación llegó envuelta en una obra de arte que él mismo inventó. Una internada de David Simón -destacado en acciones ofensivas durante todo el partido – por el carril central provocó un desajuste en la retaguardia de la escuadra catalana y otorgó al punta sudamericano la situación ideal para recibir la bola. Lo que vino a continuación fue una auténtica maravilla. Con un zaguero frente a él, decidió esperar y dejó correr la pelota hasta que encontró la posición ideal para armar el disparo. Entonces, cargó toda la potencia de su cuerpo en su pierna diestra y desató un latigazo ante el que nada pudo hacer el guardameta del Llagostera. Un disparo fuerte, seco y a la escuadra. Imposible para René y para cualquiera.

Y no se quedó ahí. Siguió intentándolo y pudo hacer su primer doblete en Liga. Recibió un pase de Hernán en un ataque en el que había superioridad numérica para los amarillos y mandó el balón a la madera con un disparo cruzado. Todo eso justo antes de que fuese sustituido y recibiese la primera ovación de la temporada. Seguro que no será la última.